martes, febrero 13, 2007

"Estoy caminando a la frecuencia de resonancia de la tasa", anécdota

“Estoy caminando a la frecuencia de resonancia de la tasa”

Hacia frío, el invierno había llegado a deshoras. Mientras trabajaba un solidario amigo me ofreció una taza de té. Pasados los minutos lo vi caminar hacia mí con un maravillosa aroma. Cuando se acercó me dijo: “Estoy caminando a la frecuencia de resonancia de la tasa” y dejó la tasa de té sobre mi escritorio. Yo tan solo subí mis cejas cuando añadió: “Si uno camina más rápido o más despacio que la frecuencia de resonancia de la tasa el agua no se riega, pero si por el contrario, camina al nivel de resonancia de la tasa el agua se regara”. En este punto de la conversación yo ya no pude contenerme más, y le dije: “En otras palabras, se te regó el té” y solté una carcajada. “Sí” me dijo, en ese punto ya él tenía risita culpable. Esta vez fuimos los dos los que nos carcajeamos. Para mi las estrellas son mis muertos, para este amigo son elementos de estudio poco interesantes en si mismos y con nombres como 2003-401. Para cada uno hay algo de absurdo en la visión del mundo que el otro tiene, sin embargo, el respeto nos une. Uno es cometa y el otro es cuerda; ambos se necesitan para volar. Valiosa es la amistad de las diferencias.

MO
Chicago, 02-13-07


PD. Hoy hay tormenta de nieve en Chicago. Son las 2:39 PM. La temperatura es 21F pero por el viento se siente 4F. Los vientos estan de 24 MPH y esperan acumulación y que las temperaturas bajen a los negativos. Si, estoy trabajando en casa desde donde la tormenta es un espectaculo. Celosos? ya se que no. Pero yo lo disfruto... mientras no tenga que salir ... y si tengo que salir el mejor abrigo es el de la "risa" pues son pocas las posibilidades de llegar de un lado a otro sin algún percance y una buena anecdota.

viernes, febrero 02, 2007

En Paz, poesía

Una de mis poesias más consentidas y cercanas. En Paz de Amado Nervo.

En Paz, poesía

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo vida,
Porque nunca me diste ni esperanza fallida,
Ni trabajos injustos, ni pena inmerecida.

Porque veo al final de mi rudo camino
Que yo fui el arquitecto de mi propio destino;
Que si extraje las hieles o la miel de las cosas,
Fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
Cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

… cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡más tu no me dijiste que Mayo fuese eterno!
Hallé sin duda largas las noches de mis penas;
Mas no me prometiste tú solo noches buenas,
Y en cambio tuve algunas santamente serenas…

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!.

Amado Nervo

* Amado Nervo es un poeta español. 1870-1920

martes, enero 02, 2007

Slow man, novela




Slow man, novela.

Paul Rayment es un fotógrafo retirado que pierde una pierna en un accidente en moto. En su vida anterior al accidente, Paul es un hombre rodeado por privilegios y caprichos. En su vida actual, la ausencia de su pierna destruye todo lo que el relacionaba como éxito y hombría. Es entonces cuando se enfrenta a la verdad de si mismo y a la verdad de las vidas ajenas, las que desea y las que reprocha. La supuesta atracción por Marijana y la rabia contra la impuesta presencia de Elizabeth, el acoger a Drago como su hijo, son todas ellas muestras de sus emociones enloquecidas por él no saber como vivir ahora que es un hombre mutilado. En todo este viaje se desvela y madura el protagonista.

Comentario. Este es el primer libro que yo leo de J.M. Coetzee y he de confesar que me costó esfuerzo terminarlo. De alguna manera nunca llegué a sentir una conexión suficientemente fuerte entre los personajes que me hiciera creer en sus conversaciones y en la historia. Especialmente Elizabeth Costello, un personaje que viene de otro de sus libros y se introduce en este opinando y juzgando sin merecerlo. Pareciera que el autor hizo un gran esfuerzo por incluir en esta novela algo de reflexión que no se fusionó en la historia. Quienes han leído a Coetzee no han sido muy benévolos es sus criticas a Slow Man, parece ser que este libro esta lejos de ser del grupo de aquellos que le dio a Coetzee el Premio Nobel. Abrá que leer algo más… en un tiempo.

MO
Chicago, 02-01-07


PS. J.M. Coetzee de origen Sur Africano/Australiano gano el premio Nobel de Literatura en 2003.

martes, octubre 03, 2006

Solo en Venecia, fotografía


Solo en Venecia

Mientras caminaba por los corredores que enmarcan la Plaza de San Marcos en Venecia me encontré con estas cortinas que en algodón natural protegen las elegantes tiendas del sol de la mañana. Asi encontré a esta mujer embarazada, entre el movimiento de las telas y el juego de luces y sombras. Esta es una de las fotos en las que he estado trabajando ultimamente.

MO
Chicago, 10-03-06

viernes, septiembre 29, 2006

Ser o no ser parte de la ciudad, reflexión


Ser o no ser parte de la ciudad

“Si eres resultado del ambiente, escoge el ambiente del cual quieres ser resultado”. No mala idea Richard. Alguna vez tuve un amigo con algo de ermitaño. Hace más de 8 años que no se de él pero aun recuerdo gratamente nuestras interminables conversaciones de hamaca y tinto sobre los erróneos valores de la sociedad. El quiso vivir en las montañas en un intento por buscar su identidad y mostrar su desacuerdo con la ciudad. Nunca estuvimos de acuerdo en eso. El quería partir y yo quería que se quedara. Yo defendía la idea de que para cambiar algo no nos podemos retirar. Debemos mantener nuestros valores e ideas pero jugar el juego social para dentro de la sociedad poder ir cambiando y promoviendo una nueva sociedad y una nueva ciudad. Una ciudad con más sensibilidad, más sentido de comunidad y más comprometida. Creo que es por eso que dentro de mi cotidianeidad hay tantas búsquedas: los viajes de ida y regreso, el arte, el ikebana, la fotografía. Son espacios donde me encuentro con personas maravillosas que me ayudan a ser –si fuera así- el resultado de un ambiente al que me gusta pertenecer. Mientras tanto guardo la ilusión de que mi amigo algún día regrese y tenga una vez más un voto de confianza en la sociedad y en la ciudad.

MO
Chicago, 09-26-06


PD. Richard Stromberg dirige y enseña fotografía en el Chicago Photography Center. Fotógrafo autodidacta con más de treinta años de experiencia.

martes, septiembre 26, 2006

Bienvenida/o

















Aqui esta, un nuevo y mágico ser al que desde ya quiero como a sus padres. Tener un hijo es sin duda la manera más hermosa de trascender y el voto de confianza más grande a la vida. No puedo más que emocionarme por la alegría de mis amigos que es mi alegría, por la ilusión de esta nueva sonriza y la presencia tierna de un evento inexplicable. Esta tía no cabe en el orgullo, y como dice el padre, este españolete no tiene ni un pelo de tonto. Un abrazo con el alma moninos!

MO
Chicago 09-29-06

viernes, septiembre 22, 2006

Estoy hasta las narices!

Estoy hasta las narices!

Me rindo. Desespero total. Taladro en el cerebro, martillo en el oído y polvo hasta en la nariz. Nada se le ha escapado a esta remodelación. Mi edificio es un hermoso lugar que tiene ochenta años de construido. Tiene el encanto y el carácter de su historia y todos los problemas de la edad. Desde hace seis meses esta en remodelación total, cual mujer en los cuarenta que pretende estar en sus veinte. La diferencia esta en que afortunadamente el cambio es por dentro y no por fuera, es decir, se esta dejando su encantadora personalidad intacta pero están trabajando en todo lo que es infraestructura. Ventanas, tuberías, aires acondicionados, radiadores, parte eléctrica, ascensores… mejor no sigo, hoy estoy “algo” intolerante. Como conclusión, estoy hasta las narices de trabajo (si además de polvo, mi nariz sirve para mas de una cosa… parece). Retomo. Estoy colgada de trabajo, outlook y unas de mis direcciones de email no están funcionando apropiadamente, se me rompió el celular, tengo mas compromisos que tiempo y mi última sesión en el cuarto oscuro imprimiendo fotos fue un desastre inconfesable. Conclusión? No me voy a quitar la vida, en su lugar, decidí venir a trabajar a la Biblioteca Publica.

Morral, computador, medio archivo de papeles, bus 151, cuatro cuadras, piso tres, mesa contra la pared, conexión eléctrica, conexión inalámbrica a Internet. Nada mal, bueno, si la sala general de la biblioteca del centro de Chicago no fuera tan entretenida como el cuadro de El Jardín de las Delicias de El Bosco. No se si estoy sentada en el cielo, el infierno o el purgatorio pero desde aquí todo se ve. El intelectual consumido por su estudio, el mendigo durmiendo con el periódico a cuestas a sabiendas de que un guardia pronto llegara a despertarle, y el que se debate entre el trabajo y la pereza.

El viejo negro de pelo largo y canoso que camina con marcado vaivén de aquí para allá y que nunca supo a donde se dirigía. El joven latino en diagonal que interrumpe su concentración en el portátil para sacarse las yucas –actitud pensante- o hacer la mímica de que jala la cuerda con la que pitan en los camiones –actitud de autofestejo-, obviamente, a cada expresión, el incluye el ruido respectivo, no faltaba mas. La rubia con sobrepeso que lee las notas de farándula donde el Photoshop hace maravillas. Los estudiantes que ríen, “chocan esos cinco” y parten pues sin duda hoy es viernes y van a celebrar. El hombre del frente que lee el periódico y me mira con el ojo de vidrio. La dulce joven negra del lado con la que alternamos turnos para cuidarnos nuestras cosas mientras cada una va al baño. El oriental que camina apurado a coger el cubículo cerca de la ventana. Y esta latina que nada que se concentra y se pone a trabajar. Estoy segura de que cualquier otro día encuentro concentración e inspiración en este buen lugar pero hoy es simplemente imposible, pues definitivamente hoy, es uno de esos días en que estoy hasta las narices!

MO
Chicago, 09-22-06